7. Método Tomatis

Tomatis.PNG  EL MÉTODO

El Método Tomatis es un método de estimulación sensorial sonora. Este sonido es previamente tratado en laboratorio para proporcionarle el efecto Tomatis y así estimular todo el oído interno, tanto en el plano auditivo como motor. Más concretamente, el sonido se propaga a través del tímpano, contrayendo y relajando dos músculos (estribo y martillo). Este efecto se basa en un contraste sonoro (doble alternancia de timbre e intensidad) para sorprender al oído.
Estos músculos van a estimular a su vez, también por vibración, los órganos llamados cóclea y vestíbulo. Estos órganos están recubiertos por unas células cuyestimulación va a alimentar a la red nerviosa llamada formación reticulada que controla la actividad cerebral. Esta actividad puede compararse a una gimnasia que permite optimizar la transmisión del mensaje sensorial sonoro hacia el cerebro.

Por otro lado, el vestíbulo informa al cerebro del más mínimo movimiento corporal y tiene por lo tanto una incidencia en el ritmo y el equilibrio. Por tanto, es necesario la correcta estimulación por un profesional para estimularlo eficazmente.

Los fragmentos de música seleccionados presentan muchos armónicos (riqueza frecuencial), lo cual es necesario para hacer funcionar la báscula electrónica. Suele tratarse de conciertos para violín de Mozart. La programación de los aparatos y la disposición de las sesiones de escucha vienen determinados por el profesional capacitado en función de la problemática de cada persona.

Normalmente, se hacen tandas de unas 30 sesiones y luego periodos de descanso.

MI EXPERIENCIA

Yo acudí con Elsa a un centro Tomatis porque desde su nacimiento giraba el cuello de un lado o de otro, con lo cual toda la verticalidad se veía afectada e impactaba negativamente su equilibrio provocando retrasos en sus avances motores. Después de revisiones traumatológicas, radiografias cervicales, resonancias magnéticas y muchas visitas a diferentes osteópatas, la conclusión es que la niña no tenía ninguna lesión física y todos los profesionales se inclinaban a pensar en una inmadurez del sistema nervioso. Así es como por descarte, Elsa fue diagnósticada de tortícolis benigna.

Así que intentamos buscar métodos alternativos que pudieran ayudarla y así es como conocí el método Tomatis. Acudí al CEM (Centro de Música y Conservatorio profesional de Terrassa) y allí Teresa Marçal nos atendió. Hicimos una primera entrevista para explicarle todo el historial de Elsa y el por qué habíamos acudido allí. Ella nos planteó cual seria el programa de trabajo:

  • 3 sesiones de 1h semanales en tandas de 30 y descansos de 2 meses entre tandas
  • Empezar con sesiones de escucha pasiva: escucha de fragmentos de música manipulada para la estimulación del oido.
  • Seguir con sesiones de escucha activa a través de la reproducción de la voz humana corregida y modulada. Aquí con Elsa, lo hicimos a través de la voz materna, yo le leía cuentos y se manipulaba el sonido para reproducir la escucha intrauterina

Estuvimos varios meses acudiendo al centro y la verdad pudimos ver mejoras en su equilibrio y un salto muy cualitativo en el desarrollo del lenguaje y del habla. A partir de ahí, se nos recomendó ya dejar esta terapia y pasar a hacer sesiones de logopedia.

La verdad, nuestra experiencia con Tomatis fue muy positiva porque es una terapia muy placentera para el niño y permite reforzar el vínculo con la madre (algo muy positivo para los niños prematuros), ya que durante las sesiones aprovechábamos para jugar, aprender y compartíamos este rato de relajación juntas.